martes, 26 de noviembre de 2013

Ensayo sobre "Un mundo feliz" de Aldeus Huxley

En este ensayo empleé varias partes de escritos que había ya publicado aquí, uno titulado "Derecho al alma", que publiqué el 31/12/2012 y otro titulado "El sexo: murciélagos y magnolias" que publiqué el 04/01/2013.

En la novela se juega mucho con los ideales sagrados de la civilización como la libertad, la felicidad, Dios, la paz social y así se me ocurrió buscar el significado de la palabra felicidad en el diccionario de la RAE y es mucho más modesto de lo que se creería: 1. f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. 2. f. Satisfacción, gusto, contento. Las felicidades del mundo 3. f. Suerte feliz. Viajar con felicidad. De hecho, la definición de salud por parte de la OMS es mucho más abarcativa y contundente: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Creo que esta novela hoy suscitaría mucho menor asombro que en sus tiempos ya que conceptos como criopreservación, fertilización asistida y hasta la elección de las características físicas e intelectuales del feto tienen una vigencia increíble. Hasta incluso leí hace pocos días en un diario la afirmación de que ya se puede clonar seres humanos, con la misma liviandad con la que se anuncia la aparición de un nuevo iPhone. Mi opinión de dónde tiene sus comienzos esta como crisis del pensamiento moderno y posmoderno es en el cartesianismo agudo, sí, en esos cultores del racionalismo, encolumnados tras René Descartes, que endiosó a la conciencia del hombre subordinando a ella toda responsabilidad por la existencia: “Pienso, luego existo.” Quedando en el subsuelo psíquico lo que él con mucha ambigüedad llama ideas innatas, que nada tienen que ver con la inefabilidad de la inconsciencia de Freud, sino que más bien se refieren a principios deductivos, a los que quiere reducir incluso al mismo Dios. Nada más vanidoso y paradójicamente irreflexivo. No parecen necesitar de autoconciencia ni pensamiento y sin embargo son fundamentales para la existencia y subsistencia de la biósfera los animales, plantas, microorganismos y los mismos seres humanos durante el esencial tiempo de la concepción y el embarazo. A pesar de ello, los idólatras de la razón pura o pragmática de siempre, que en los hechos es casi lo mismo, pretenden que el ser humano es alguien digno de consideración cuando desarrolla su actividad cerebral, y desde el momento en que el embrión se anida en el útero de la mujer, menospreciando no solo a Dios que da la vida, sino también a la naturaleza de la persona, pues atentan contra el equilibrio social, creyendo que en virtud de la ciencia y el provecho de unos pueden discriminar, cuando no eliminar, embriones humanos que no son sino simientes de la vida del hombre. Asimismo, avanzan en la justificación e impunidad del aborto, o la supresión de la vida del por nacer, que es hoy el genocidio más sistemático y numeroso de la historia, a la vez que la mayor causa de mortalidad materna, siendo esto último lo que para muchos justificaría la legalización del feroz exterminio de criaturas indefensas, llevando al colmo las aberraciones racionalistas analizadas, condenando a muerte a seres humanos por no concebirse a sí mismos. Y no llega hasta ahí su locura, sino que en nuestro Congreso se trataba un proyecto de ley con el objeto de despenalizar el infanticidio, asesinando sistemáticamente ahora a niños por no bastarse a sí. Así, el 9 de septiembre de 2010 la Cámara de Diputados argentina aprobó ley que impone “prisión de seis meses a tres años a la madre que matare a su hijo durante o luego del nacimiento mientras se encontrare bajo la influencia del estado puerperal”, lo que equivaldría prácticamente a la despenalización del filicidio. El terrorífico atentado contra las vidas más primeras tiene hoy espantosas señales de inhumanidad. En España, ante la inminente venida al mundo de niños con síndrome de Down se les cuestiona a los futuros padres si prefieren que tales vidas nazcan o se supriman, disimulando muy mal el objetivo nazi de purificación genética. No es irrazonable deducir que con tanta amplitud para el exterminio de seres humanos indefensos, terminarán cayendo en la trampa otros sectores débiles como ancianos y quienes padezcan diversas enfermedades. Y más aún: ¿El menosprecio burocrático de vidas no vividas, no manifiesta que muchas de las existentes en el mundo tampoco valen la pena? En la novela tener relaciones sexuales, por ejemplo, no es nada especial sino que es lo más banal del mundo. Al respecto de esto, he leído que algunos biólogos y científicos estiman que la reproducción asexual es un estado más avanzado de la vida pues implica mucho menos costo energético, cuestionándose por qué el hombre, el más racional de todos los seres vivos, no lo ha alcanzado, siguiendo con su esquema de reproducción tan arcaico según su lógica de la biología. Sin embargo, nunca antes el sexo había sido tan omnipresente en todos los medios, tan aturdidor, tan inhumano. Asimismo se trata en la novela del bendito soma, una especie de droga que funciona como estimulante, antidepresivo y consolador, algo así como un maná industrial del futuro. La división de la sociedad en castas, en categorías, en clases, ¿a quién puede extrañarle? 
Como a esta novela no le es ajena Dios y la Religión, y la cátedra a la que asistimos es la de Derecho Político, comparto una reflexión sobre una posible contradicción entre los postulados de los papas Francisco y su predecesor Benedicto XVI: recientemente el Papa Francisco expresó en una misa en su residencia de Santa Marta lo siguiente: Seguir a Jesús no consiste en hacer carrera, ni en buscar alcanzar el poder. Y prosiguió: Seguir a Jesús sí, pero hasta un cierto punto; seguir a Jesús como algo cultural: soy cristiano, tengo esta cultura... pero sin la exigencia del verdadero seguimiento de Jesús, la exigencia de seguir su camino. Si se sigue a Jesús como una propuesta cultural, se usa su camino para llegar más alto, para alcanzar más poder. 
Pero sin embargo el 1 de enero de este mismo año el entonces Papa Benedicto XVI en su mensaje para la celebración de la XLVI Jornada Mundial de la Paz dijo: Las instituciones culturales, escolares y universitarias desempeñan una misión especial en relación con la paz. A ellas se les pide una contribución significativa no sólo en la formación de nuevas generaciones de líderes, sino también en la renovación de las instituciones públicas, nacionales e internacionales. También pueden contribuir a una reflexión científica que asiente las actividades económicas y financieras en un sólido fundamento antropológico y ético. El mundo actual, particularmente el político, necesita del soporte de un pensamiento nuevo, de una nueva síntesis cultural... 
O sea, por un lado el Papa Francisco parece considerar de forma hasta despectiva el hacer carrera y alcanzar el poder diluyendo el seguir a Cristo en una propuesta cultural, mientras que el Papa Benedicto parecía estar más a favor casi de una aristocracia universitaria y cultural al mando del poder político en el mundo.

Ensayo sobre "El otoño del patriarca" de Gabriel García Márquez

En clases de Derecho Político en la UNC el Dr. Ricardo del Barco tuvo la grata idea de hacernos leer y luego comentar grandes obras de la literatura analizándolas a la luz de la política. A continuación publico mis ensayos sobre las mismas (también lo había hecho de la novela "1984" de Orwell pero como fue hecho a mano no cuento con copias y lamentablemente no lo pude recuperar): sobre "El otroño del patriarca", de Gabriel García Márquez, "Un mundo feliz", de Aldeus Huxley, "Antígona", de Sófocles y finalmente sobre el "Discurso a los electores de Bristol", de Edmund Burke. Acerca del presente ensayo sobre la obra de Gabriel García Márquez, recomiendo para introducirse en el conocimiento las políticas autoritarias de Juan Domingo Perón el libro "Perón y los medios de comunicación" del periodista del diario La Nación Pablo Sirvén. 

Yo elegí la novela El otoño del patriarca de Gabriel García Márquez entre otras cosas porque según el autor esta es la novela en que invirtió más trabajo y esfuerzo, y ya sabemos que al mismo no le faltan precisamente grandes novelas en su haber, ya que escribió cumbres literarias inscriptas todas en el género del boom latinoamericano del realismo mágico. El mismo autor ha dicho sobre sus libros: No hay en mis novelas una línea que no esté basada en la realidad. Esto es entonces que podemos hacer algunas comparaciones con nuestra realidad, en este sentido tenemos en nuestros pueblos varias coincidencias. En el caso de esta gran obra el Presidente al morir su madre, decretó 100 días de luto, qué raro, Cristina todavía no se sacó el negro; el Presidente es también un déspota que destruye literalmente a sus enemigos como es el caso de su lugarteniente más fiel, el General Rodríguez de Aguilar, a quien sospecha un traidor, por lo que él manda que lo maten y guisen y obliga a sus ministros a que se lo coman, pero hete aquí que Chávez a una jueza la cual aplicó una resolución de la ONU a un preso político mediante cadena nacional dispuso que se le debían dar 30 años de cárcel por traidora y cuyos primeros años fueron inmediatamente cumplidos en una cárcel de máxima seguridad no pudiendo ni siquiera ver el sol. En el libro se relata sobre la canonización civil, ya que no pudo ser eclesial, de la madre del General Bendición Alvarado, a la que se denomina en el libro Santa Bendición Alvarado de los pájaros. No hace falta que recuerde al inspirado de Nicolás Maduro, Presidente electo de Venezuela y sucesor de Chávez que a la muerte de este dijo haber recibido su espíritu en el canto de un pajarito... Con todo esto Gabriel García Márquez en vez inscribirse en el realismo mágico quizás debería poner al comienzo de su novela la aclaración, que cualquier semejanza con la realidad no es pura coincidencia. Pero ahora bien lo que más me llamó la atención en este relato teniendo en cuenta nuestra historia y en lo que creo que García Márquez debe haber pensado al realizar esta novela, y dado quizás porque su clásica editorial ha sido desde siempre la porteña Editorial Sudamericana, que fue fundada entre otros por Victoria Ocampo, es en Juan Domingo Perón, quien también fue un General militar devenido en Presidente de su país, cuyos primeros años de gobierno estuvieron plagados de acusaciones de censura e incluso no hay quien falte que califique a su gobierno de dictadura, y fue en efecto quien decretó muchos días de duelo al morir su esposa y primera dama, Evita. De hecho, en la Argentina ocurrió el proceso de duelo más largo del mundo, en ocasión de la muerte de Eva Duarte de Perón, conocida popularmente como Evita. A partir de ese 26 de julio de 1952, cuando murió Eva Perón, y hasta la caída del gobierno, la programación habitual en la radio se interrumpiría diariamente para que un locutor dijera con voz de radioteatro: “Son las veinte y veinticinco, hora en que Eva Perón entró en la inmortalidad”. Se decretó duelo nacional por un mes. La CGT ordenó a todos los peronistas que llevaran corbata negra u otra señal de duelo durante tres días. Los funerales de Evita fueron rememorados por el escritor Jorge Luis Borges en su relato El simulacro, que trata sobre una farsa en que varias personas representaban al Presidente viudo y a su esposa muerta en varios puntos del país, algo que ocurrió en la realidad. A Eva Perón, al igual que a la madre del Presidente de la obra de Gabriel García Márquez se la procuró imponer a su muerte como Santa Evita. Recordemos que fue declarada Jefa Espiritual de la Nación en el Congreso, al punto también que aquel es el nombre de una de sus más renombradas hagiografías, la del novelista Tomás Eloy Martínez, Santa Evita. Tras la muerte de Evita, la de los descamisados, los diarios oficialistas fueron una catarata de exageraciones. Sin embargo, el torneo de alabanzas llegaría al pináculo “cuando el gremio de la alimentación, intérprete del deseo popular, se dirigió desaprensivamente al Vaticano solicitándole la canonización de Evita”. Así lo recordaría en un libro el militante católico chileno Ricardo Boizard, quien también explicó que el sacerdote Virgilio Filippo había advertido a ese sindicato que “la Iglesia somete estos casos a un largo y meticuloso proceso”, el que nunca se resuelve antes de cincuenta años del fallecimiento del presunto santo. Y ocurre también con Perón, que tomó posesión del cargo de Presidente por primera vez en 1946 y aún tras el exilio y el largo periodo ocupado por otros gobiernos tras la dictadura que lo derrocó, logra morir en el cargo de Presidente varias décadas después, en 1974. 
Una de las cosas de lo que se realiza una genial parábola en esta novela es del presidencialismo a ultranza, en este caso, el Presidente tiene tanto dominio sobre sus súbditos que inclusive dispone de la vida de más de 2 mil niños cuyo crimen no era otro que conocer el secreto por el que siempre era el billete presidencial el que se sacaba la lotería. Episodio tremebundo que le ocasionó al General problemas con la preocupada comunidad internacional, roces con la Iglesia Católica y reprensiones de Naciones Unidas. Como decíamos, cualquier semejanza con la realidad, en este caso especialmente de Argentina sobre la nueva reforma judicial, no es pura coincidencia. 
Me parece oportuno decir al respecto que la CN dice sobre esto en el Art. 29.- «El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria.» 
Recuerdo aquí uno de los postulados básicos del marxismo, aquello de la alienación del capitalismo y me cabe hacerme la pregunta de por qué Marx habrá creído y propuesto una dictadura y no una democracia del proletariado. Para así llegar representantes de los sindicatos y el sector obrero al poder político como fue el caso de Lula en Brasil. Y encontré unas palabras reveladoras de Lenin sobre la cuestión: «Marx puso de relieve [...] que a los oprimidos se les autoriza para decidir una vez cada varios años qué miembros de la clase opresora han de representarlos y aplastarlos en el parlamento. Pero, partiendo de esta democracia capitalista -inevitablemente estrecha, que repudia bajo cuerda a los pobres y que es, por tanto, una democracia mentirosa- [...] el desarrollo hacia el comunismo pasa a través de la dictadura del proletariado, y no puede ser de otro modo, porque el proletariado es el único que puede, y sólo por este camino, romper la resistencia de los explotadores capitalistas. Pero la dictadura del proletariado, es decir, la organización de la vanguardia de los oprimidos en clase dominante para aplastar a los opresores, no puede conducir tan sólo a la simple ampliación de la democracia. A la par con la enorme ampliación del democratismo, que por primera vez se convierte en democracia para los pobres, en un democratismo para el pueblo, y no un democratismo para los sacos de dinero, la dictadura del proletariado implica una serie de restricciones puestas a la libertad de los opresores, de los explotadores, de los capitalistas. Debemos reprimir a éstos, para liberar a la humanidad de la esclavitud asalariada, hay que vencer por la fuerza su resistencia, y es evidente que allí donde hay represión, donde hay violencia, no hay libertad ni hay democracia. [...] Democracia para la mayoría gigantesca del pueblo y represión por la fuerza, es decir, exclusión de la democracia, para los explotadores, para los opresores del pueblo: he ahí la modificación que sufrirá la democracia en la 'transición' del capitalismo al comunismo.» 
Jellinek, uno de los autores que hemos estudiado al tratar sobre el problema del Estado expresa que este es un género de fenómenos y hechos exteriores a la conciencia, dotados de continuidad espaciotemporal, que son reducidos a la unidad por nuestra conciencia, sin que a ello corresponda una unidad objetiva exterior a ella. Vuelvo a recordar nuestra CN esta vez en su Art. 22.- «El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición.» Y pienso sin embargo que en el derecho civil la representación necesaria esta solo prevista para los casos de incapaces de hecho; ¿implica esto un acto de alienación de la conciencia de la Nación por parte de los gobernantes y los políticos?, ¿no es demasiado concederles?, ¿qué nos garantiza que serán los que velarán por el orden constitucional o el bien común? ¿Es que lo hacía Chávez o lo hace Cristina? ¿Esto está garantizado solo por haber podido lograr construir su poder sobre una gran mayoría de la población? Respecto de esto ya sabemos lo que opina Morin, quien propone un replanteamiento de la política como un fenómeno multidimensional y bueno nosotros tampoco queremos que el pájaro de Minerva levante vuelo demasiado tarde. A su vez, el Papa Benedicto XVI en su mensaje para la Jornada Mundial por la Paz el 1 de enero este año dijo lo siguiente: «El mundo actual, particularmente el político, necesita del soporte de un pensamiento nuevo, de una nueva síntesis cultural, para superar tecnicismos y armonizar las múltiples tendencias políticas con vistas al bien común. Éste, considerado como un conjunto de relaciones interpersonales e institucionales positivas al servicio del crecimiento integral de los individuos y los grupos, es la base de cualquier educación a la auténtica paz.» 
¿Podemos aún hoy con todos los recursos tecnológicos y humanos como redes sociales y distintos medios de comunicación, que nos permiten conocer la opinión de la gente en un instante, seguir creyendo y legitimando la arbitrariedad de conceder el poder de a plazos de años a través un simple voto, como dando un cheque en blanco? ¿Dónde está la soberanía sino en el pueblo? La que proclamaron nuestros próceres para librarnos de las cadenas de la tiranía de España. ¿Eso ahora de la tiranía de los políticos de las que debemos escapar? ¿Será así tajantemente cierto el razonamiento del prócer Moreno?: «Si los pueblos no se ilustran, si no se divulgan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que puede, vale, debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y será tal vez nuestra suerte cambiar de tiranos sin destruir la tiranía...» Lo que pidió la gente en 2001 contrariando notablemente el principio de representatividad popular no fue sino que se vayan todos, y no son pocos los que aun hoy dicen no encontrar referentes en el oficialismo pero tampoco en la oposición, lo que fue precisamente uno de los tópicos de las últimas marchas contra el gobierno de Cristina. ¿Los métodos de democracia semidirecta receptados por nuestra CN tienen todavía algún valor o eficacia o han quedado obsoletos? 
«En el actual cambio de época, emerge una nueva cuestión social. Aunque siempre tuvimos dificultades, hoy han surgido formas inéditas de pobreza y exclusión. Se trata de esclavitudes modernas que desafían de un modo nuevo a la creatividad, la participación y la organización del compromiso cristiano y ciudadano. Como señala el Documento de Aparecida, hoy los excluidos no son solamente “explotados” sino que han llegado a ser “sobrantes y desechables”. La persona humana nunca puede ser instrumento de proyectos de carácter económico, social o político. Por ello, ante todo queremos reafirmar que nuestro criterio de priorización será siempre la persona humana, que ha recibido de Dios mismo una incomparable e inalienable dignidad.» Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016) Conferencia Episcopal Argentina 

Fuentes en internet: 
http://www.argentina-insolita.com.ar/relatos-y-frases/el_velorio_mas_largo_del_mundo.htm 
http://es.wikipedia.org/wiki/Dictadura_del_proletariado

viernes, 4 de enero de 2013

EL SEXO: MURCIÉLAGOS Y MAGNOLIAS

Quisiera tratar un tema que en el mundo parece que se nos dijera que es en lo que menos hemos de pensar, en lo que nunca debemos meditar si queremos tener una vida relativamente normal al respecto: me refiero al sexo. Hay una imposición social que dice que el sexo se debe vivir, se debe consumir, digerirse, nunca plantearlo como un problema. Pero he aquí que Woody Allen tiene una famosa frase sobre el asunto: “Solo existen dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me acuerdo.” Es decir, subyacentemente está en toda alma el querer encontrar una solución a este problema de nuestro sexo. Stephen Hawking, a quien se suele considerar el hombre más brillante del mundo, cuando fue interrogado sobre qué es en lo que pensaba la mayor parte del tiempo respondió precisamente que en las mujeres, porque según su decir son un enigma. Recordemos que el renombrado físico padece una enfermedad que lo dejó paralizado desde muy joven. En fin, ¿qué es lo que uno busca cuando acude al placer sexual como una mera satisfacción, desprovista de una comunicación más profunda con la otra persona? He leído que algunos científicos estiman que la reproducción asexual es un estado más avanzado de la vida pues implica mucho menos costo energético, cuestionándose por qué el hombre, el más racional de todos los seres vivos, no lo ha alcanzado, siguiendo con su esquema de reproducción tan arcaico según su lógica de la biología. Sin embargo, nunca antes el sexo había sido tan omnipresente en todos los medios, tan aturdidor, tan inhumano. Y no es necesaria la compañía de alguien más para descubrir que existe en nosotros un impulso que nos lleva a consumirlo como un trapo maltrecho. Sí, en la masturbación, tanto del hombre como de la mujer. ¿Cuándo, porqué empezó semejante estigma en el hombre? Los animales salvajes no lo tienen como un problema tan personal, ni tampoco los hombres más primitivos. ¿Por qué le sucede al hombre contemporáneo? Ahí es donde encuentra su placer, el cauce en que puede expresar su pasión, aunque es introvertida, terriblemente. Es como hurgar en el pozo de su cuerpo, de su corazón y de su carne. Y en su piel; es la enfermedad de saberse desnudo recorriendo el mundo y todos sus cuerpos, sus materiales, es su manera, su modo, de acariciar la soledad de su vientre y su lujuria. Y es también donde encuentra consuelo de sus penas, de sí mismo, de su mismidad. Es tal como si la conciencia del hombre se hubiera hecho más limitada, más cerrada y mucho más dividida, como escindida en sí misma. Como un cuerpo en que todos sus miembros se rebelaran y quisieran jugar por su cuenta. Siente, el hombre es como si sintiera que su cuerpo se funde como cadáveres en descomposición con la tierra. Es aconsejable al ser humano no vivir como si un cadáver le atravesara por dentro. Digámosle al hombre para hacerle un bien: No sientas cadáveres, siente lo que te dan. 
Eras solo una oruga imaginaria y posible, Delfos compañero de finas mariposas y del escarabajo. Casimir amarillo, quinientas contracciones y gemidos de gorgojos incomparables y opacos, llamas de magnolias de una luciente noche, flores del aire y el narciso agreste, grises orugas nocturnas sorbiendo todo el néctar, equidistantes magnolias cerrando todo el trabajo, equidistante manjar, gorgojos en clases y fisonomía enumerados, en dulces andrajos desolados, flores huyendo de formarse cual algodón azul y húmedo en un aire hilvanado. Éramos la metamorfosis fulgiendo a ráfagas y fogonazos vagabundos cual halcón solo, muerte como de arengas avanzando a kilómetros y kilómetros por hora, clickeando el shock del cielo. Además fuimos lo que éramos en el ayer, ligereza de ardillas tecnológicas cínicas y vociferantes, desenfreno de demonios y séquito de murciélagos, ígneos dragones como dinosaurios embusteros y pirómanos, crecientes lamentos de murciélagos de tecnología cocinada, oída, ojeada y estudiada, que en un momento fue el bien y que en los siguientes cien años fue la solead, olvidada en una elegante playa. Cercas de asfalto, de la postrimería, de la tristeza, de una desconocida constelación. ¿Cuántos conocen su fotografía que comentó? ¿Cuántos lo verán como elíptico monstruo? Cuando vuela aun supura un conocido y propalado jarabe de azúcar releída, cocinada como hiedra iconoclasta, como si fueran sus uñas, hiedra del amasijo ardentoso de los helechos y del río, hiedra helada que crece a la noche, y que se confunde con gusanos u otros insectos de la mugre. Es en este pozo de lenguaje de patíbulo donde el ladrido es indescifrable. Acueducto submarino como de vergüenzas, giba de dromedario que oculta como con un dedo toda la demagogia de la palabra, papagayos como de poquedad de dulzura que encierran eternas y titilantes voces. Cuadrados de arte triste, uvas como de crepúsculo de temblores y gemidos, y que fueron los que fueron en el siglo lúgubre de pretextos hipócritas, de desajustes del mundo del plural. Por fuerza de la mugre se es oruga o noche. Magnolias intrascendentes y paupérrimas que gimen como murciélagos casi muertos, por amor de la mugre. Ecléctico desencuentro de almas cayendo al suelo del patíbulo, funcionando a energía solar como la de los sudores y los lamentos. Casimir amarillo, amasijo ardentoso, vampiros sin cerebro, eclécticas magnolias. ¿Qué es este vino sino el de las bodas entre los murciélagos y las magnolias? Ahí fueron estos pájaros, ahí fue el diluvio. 
Si alguien se viera trastocado con nuestro canto, es porque lo encuentra adecuado a sus circunstancias, perfectamente sincronizado con su vulgar interpretación de los tiempos. Dios no quiere cadáveres, no quiere almas sin sustancia. Siento a veces que vivo como murciélago, conocedor como pocos de lo bueno, cuando en realidad no veo, no siento sino por mis oídos, por mi escuchar lastimero de la palabra santa. Hay como una compulsión a la vida de lo eterno desde el plan materno, desde lo que la mujer quiere. Las magnolias, perfectas, discordantes, heréticas. Una vez más Eva, otra vez Adán. Y nada más.

miércoles, 2 de enero de 2013

HASTA QUE LA MUERTE LOS SUPERE

Plantearemos sucintamente en este escrito el análisis del denominado matrimonio igualitario, lo haremos según los hechos y los principios éticos, cuestionándonos: ¿Es lícita para la ética y la moral la unión de un solo cuerpo y una sola carne entre personas del mismo sexo? ¿Es un derecho que ha de reconocérseles por ley la utilización de su sexualidad a su placer, que, entendemos, nunca es fruto de su decisión personal, de trastornar el orden natural de la vida, sino que provienen de impulsos del corazón y la carne -como en todo afecto desordenado-, tanto o más potentes que los de parejas heterosexuales? Mas, ¿esta circunstancia es suficiente para reconocerles per se el derecho a contraer un matrimonio fundado en la legislación nacional, haciendo de la lascivia de la carne base y fundamento de la tan vital célula de la sociedad, que es la familia? Consideramos que este desvío es causado por la subestimación del amor conyugal, que hoy prefiere construir su casa en la arena, engendrándose en los instintivos anhelos del cuerpo, haciendo del adulterio de mirar a la mujer (o al varón) con deseo una sola vez, la base sobre la que se sustenta el bien tan preciado de la familia. ¡Tantos artistas bohemios que cantan al amor con una banalidad cada día mayor! La siguiente prosa de mi autoría podría considerarse, salvando la ironía, el cantar de todos sus cantares: 
Escándalo subliminal de ladridos en la noche ahumada, fósforos ardientes como luz de candelabro, desnudos espárragos dulces como bananos y ciruelos, y vos y yo como leña y fuego. Sonrientes animales. Barcos sin velero naufragando en el océano de las extremidades. Nosotros, los sonrientes pájaros del asfalto. Trinos y gemidos son nuestra aleluya de vivir, todos lo hemos probado o querido probar, todos conocimos el placer de este fuego. Nuestra algarabía se hizo sueños y noche, nuestra algarabía se hizo ritual del deseo, desnudos sedujimos al escondite del juego, todas las noches se hizo cátedra del amor. Tórtolos y tórtolas, toda una ciudad sublevada. Cuerpos que se erizan y se colocan, que se eyectan hasta el horizonte, piernas que se alargan, afanosos brazos, el hemisferio del mundo donde el aire es profundo y místico, en que se levantan alas en señal de cruz, como ablandando la fiereza del martirio, como empujando el foso hasta el abismo. ¿Cuántas noches volverá a ser esta guerra? La que siempre se computa acabada, cuando el hombre pierde. 
Seguro se me replicará: ¿Tan crucial es el cuerpo, que ha de interesarme solo el de distinto sexo? ¿Y qué si la mujer no fuera sino varón, o viceversa? ¿La pasión de uno por otro dejaría de ser? Y no faltará quien diga, como buen profeta del infierno: Jesucristo tuvo misericordia de prostitutas, publicanos y pecadores antes que de fariseos y doctores de la ley, ¿por qué, pues, no habríamos de tenerla nosotros por parejas homosexuales, reconociéndoles un matrimonio legal e igualdad de derechos respecto de las heterosexuales? Parafraseando a George Bernard Shaw, según el cual "por el miedo existe la valentía", y llevando a las últimas consecuencias su prédica, los tales proponen: "Por la miseria existe la misericordia." Ignorando que Jesucristo dijo: "¿No habéis leído que el que los creó en el principio, los hizo varón y mujer? Y dijo: 'Por esta causa el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer; y serán los dos una sola carne.' Así que ya no son más dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre." (Mt. 19: 4-6) Tal como ocurrió con los saduceos, que negaban la resurrección de los muertos, a los que el Señor reprendió el desconocer a Dios, y su poder trascendental mediante la fe y el espíritu de conversión. 
El método de conocimiento que empleamos lo denominaremos funcional-teológico, pues no concebimos a Dios como un ser inmanente o potencial, sino como esencia y potencia, como existencia y acto, Alfa y Omega, principio y fin. "No me hables solamente de un panteón o de algún tribunal embalsamado,/ siempre en suspenso y hasta el fin del mundo./ Porque también allí cada dibujo cambia con el último trazo". Para decirlo con palabras de la poetisa argentina Olga Orozco. 
La cuestión en este caso es determinar: ¿Cuáles son las obras por las que podemos reconocer al autor? Finalmente nos preguntamos: ¿Es recomendable la castidad y superar las brasas ardientes de la carne?
La Virgen del Cerro de Salta, en un mensaje revelado el 13 de abril de 1996, responde a nuestras preguntas del modo que sigue: 
Mis hijos: Hoy he venido a pediros que oren y oren con gran urgencia por la Paz del mundo, que está seriamente amenazada por la iniquidad del terrible enemigo de Dios. Confiad en mi Inmaculado Corazón que os guiará en medio de terribles tribulaciones. Seré vuestra Consejera, no os apartéis de mi guía, no os separéis del Santo Rosario y orad permanentemente con él, Yo Soy vuestra Madre y como Madre os hablo. El mensaje que hoy os quiero transmitir es muy duro y difícil de entender para los que viven olvidados de que Dios existe, y aún de los que teniendo conciencia de Dios viven despreocupados de salvar sus almas, viviendo según la carne y el mundo. Terribles cosas os esperan mis hijos si no volvéis vuestros ojos a Dios, pues el tremendo castigo que Dios mandará al mundo va a comenzar. Os revelaré una parte de éste y será para llevarlos a la oración y al sacrificio y así tengan la esperanza de mitigar con vuestros rezos, este castigo tan terrible. Esto es una advertencia llena del AMOR DE DIOS hacia la humanidad. Muchas almas religiosas caerán y se apartarán del camino del Señor para vivir en la tibieza del mundo. Los sacerdotes que queden no se diferenciarán en nada de los seglares, seguirán el camino del mundo que los llevará a la apostasía, las religiosas seguirán este mismo camino y muchas almas buenas se perderán por su causa. El mundo sin religión y sin Dios será morada de seres salvajes y animalescos y cambiarán la fisonomía humana y así el cuerpo será el reflejo del alma. Estos aterradores humanos convertidos en discípulos de Satanás aprovechando el caos que sobrevendrá por los grandes e inminentes castigos que caerán sobre el mundo, perseguirán a los buenos en feroz cacería. No habrá diferencia de sexos y por un tiempo determinado por Dios Padre el infierno reinará en el mundo. Pero mi INMACULADO CORAZÓN apartará las tinieblas y el horror, de mis hijos consagrados a Mí. El Señor esperará hasta último momento la conversión a mi Corazón Inmaculado, y así todos tendrán la oportunidad de salvarse y el perdón de Dios INFINITAMENTE MISERICORDIOSO. Oren, oren con intenso Amor. “Sacratísimo Corazón Eucarístico de Jesús en Ti confío”.

lunes, 31 de diciembre de 2012

DERECHO AL ALMA

Vio, al pasar, a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos: "Rabbí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?" Respondió Jesús: "Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios." Jn.9:1-3 

Sin ser uno una luminaria de la filosofía, me ha parecido digno encontrar que la metafísica y hasta la mística no están muy lejos de nuestras narices, lo que para muchos es una abominación: No podemos sino remontarnos a la naturaleza y a la técnica, a lo que los científicos llaman la Objetividad. Como si uno no fuera un sujeto, como si no tuviera personalidad ni alma. Como si el mundo fuera la verdad siempre. Y siguiendo este criterio, poco o nada importa la vida antes de la concepción ni por supuesto después de la muerte. A la ciencia no le importa... Mas uno, como cristiano, a la vez que también técnico y pensante, no puede dejar de tener siempre presente la trascendencia de nuestro espíritu, incluso racional, además de religiosamente. Mas ¿qué es esto de la racionalidad? ¿Es la mera actividad cerebral? ¿Es a causa del libre albedrío? ¿Es algo individual o colectivo? ¿Es un don de Dios o una aptitud natural del hombre? Lo que llamamos y llaman los psicólogos conciencia, ¿qué es? Definámosla con un criterio freudiano y divagadoramente así: Sínodo total de dos astros sumergidos en el cosmos de los astrólogos del mundo, aureolas como soles de sarmientos, flores y musgos, tornasoles, cúmulo de ciencias del suspenso, solariega labrada a fuerza de la dualidad, existencias, lámina abrupta de sal, espejo, persona jugada por el sagrado elixir del destiempo fijado, asidero de la duda, verdad del poder del enemigo, integridad del ahogo del corazón, difícil causa ajada a fuerza de espasmos estomacales, degluciones escalofriantes, que se sufrieron una por una como entrañas de luz, trombosis, amarrada hacha del ergo, dios del sol en el equinoccio, profecía de cedros y algarrobos tenaces, pordioseros sin perjuicio, quema devanada de modos y junturas, idea confusa de un mar frío, coágulo erguido en el grosor de nuestras tramposas pruebas, estatua de la vejez, hegemonía del gran ganado, lápida partida por la mitad... 
No es de extrañarnos que la conciencia sea quizá el problema filosófico y existencial más acuciante para cualquier pensador. De hecho, cuando yo era niño, me miraba en un espejo y me maravillaba de que yo sea solo yo, y que nadie más fuera yo mismo. Había descubierto, a mi modo, la cuestión del existencialismo de los escritores franceses del siglo pasado, siendo el más paradigmático entre ellos Jean Paul Sartre, quien llegó a decir que en el hombre, la existencia precede a la esencia, algo así como si el vaso precediera al contenido, y fuera primero y más crucial, siendo la esencia algo secundario y dependiente de la voluntad del mismo hombre. Lo que en sí parece falaz y negligente. Digámoslo con todas las letras: difícilmente alguien tenga tanta facultad de determinar su vida al correr de las circunstancias diarias. 
La psicología de Freud distingue conciencia de inconsciencia. Solo diremos que el consciente se refiere a lo que traemos directamente a nuestra mente en el momento, mientras que el inconsciente, a su vez, a lo que permanece en el subterfugio de la misma y en el corazón, condicionando sin embargo nuestra conducta, como una irreflexión caprichosa. Muchos poetas y escritores en general hacen culto a la misma cual a una musa venerable.[1] Yo mismo he escrito varias obritas a vuela pluma y no deteniéndome sino a corregir detalles, y maravillándome de su coherencia y de haber escrito en un perfecto contexto palabras que no conocía y que difícilmente haya leído o escuchado antes, pero que sin embargo figuraban en el diccionario de la Real Academia Española, fuente a la que acudía siempre para retocar mis obras. Podríamos decir que estas estructuras de la psicología de Freud se refieren a la presencia de lo Otro en uno. Ese Otro es el mundo y sus vicisitudes en nuestra alma, especialmente las vivencias de la infancia, y las llamadas represiones de la conciencia, lo cual “proyecta unas manos finales sobre los muros de tu porvenir”, al decir de Olga Orozco en un cifrado poema. 
La cuestión de la conciencia es tan antigua como el hombre, y quizá su primera manifestación sea la duda de Adán y Eva ante la serpiente traidora, que los tentaba a desobedecer a Dios pues así serían conocedores del bien y el mal, lo que hicieron y tras lo cual se avergonzaron de su desnudez. ¿Serán conciencia e inconsciencia causa y consecuencia del pecado, o insuflo perenne del demonio? Basta acudir a obras de poetas y escritores para notar que ésta no es una cuestión menor, especialmente si las contrastamos con sus vidas. Muchos que fueron reconocidos como prolíficos y prodigiosos artistas de la literatura terminaron en suicidio, o ciegos, o deprimidos, o muertos por accidentes absurdos, o asediados por vicios incontrolables. Tal como si la musa les hubiera mostrado su verdadera cara al final.[2] Lo cual solo sería anecdótico sino fuera porque las más de las veces su mismo final es semejante al que hubieran tenido sus casi siempre tétricos personajes. 
Cabe preguntarnos: ¿estamos seguros de que yo sea yo, vos seas vos, él sea él, etcétera? ¿No estamos sometidos muchas veces a potestades de la carne y el espíritu que nos superan? ¿Cómo consagrar nuestra sumisión a las potestades benignas, las de Dios que nos ama? Una labor imprescindible es el conjuro de ese demiurgo oscuro de la inconsciencia, para lo cual es fundamental la meditación y la oración, frutos de la contemplación. Lo que bastaría para refutar a esos cultores del racionalismo, encolumnados tras René Descartes, que endiosó a la conciencia subordinando a ella toda responsabilidad por la existencia: “Pienso, luego existo.” Quedando en el subsuelo psíquico lo que él con mucha ambigüedad llama ideas innatas, que nada tienen que ver con la inefabilidad de la inconsciencia, sino que más bien se refieren a principios deductivos, a los que quiere reducir incluso al mismo Dios.[3] Nada más vanidoso y paradójicamente irreflexivo. No parecen necesitar de autoconciencia ni pensamiento y sin embargo son fundamentales para la existencia y subsistencia de la biósfera los animales, plantas, microorganismos y los mismos seres humanos durante el esencial tiempo de la concepción y el embarazo. A pesar de ello, los idólatras de la razón pura o pragmática de siempre, que en los hechos es casi lo mismo, pretenden que el ser humano es alguien digno de consideración cuando desarrolla su actividad cerebral, y desde el momento en que el embrión se anida en el útero de la mujer, menospreciando no solo a Dios que da la vida, sino también a la naturaleza de la persona, pues atentan contra el equilibrio social, creyendo que en virtud de la ciencia y el provecho de unos pueden discriminar, cuando no eliminar, embriones humanos que no son sino simientes de la vida del hombre. Aunque parece desatinado pretender que los tales embriones sean personas existentes, en un sentido concreto, pues han podido ser congelados durante muchos años, a veces décadas, y al ser implantados en un útero materno sobrellevaron el tiempo del embarazo y nacieron como bebés normales, es decir tal y como neonatos.[4] Mas asimismo ello termina por echar por tierra la quimera sartreana según la cual nuestra existencia precede a nuestra esencia; no es así según la fe, ni la genética, ni la lógica. 
No es en absoluto una apología del irracionalismo lo que queremos hacer aquí, sino precisar que sin la iluminación religiosa y piadosa de nuestra mente, no conseguiremos el cabal cultivo de nuestra conciencia, lo que nos hará dar esos lamentables pasos en falso, tanto de irracionalistas como de positivistas, que invariablemente nos llevarán a caer a un pozo. Mas lo peor nos lo advierte un mensaje de la Virgen de San Nicolás: Haced de vuestra vida un canto a la esperanza, y no miréis con otros ojos que no sean los del amor, y entonces sí habréis logrado introduciros en el Señor; si no lo hicierais, no valdrá la pena el latir de vuestros corazones. 
 Este asunto que tratamos no es azaroso, sino que tiene una gravedad enorme, pues el aborto, o la supresión de la vida del por nacer, es hoy el genocidio más sistemático y numeroso de la historia, a la vez que la mayor causa de mortalidad materna, siendo esto último lo que para muchos justificaría la legalización del feroz exterminio de criaturas indefensas, llevando al colmo las aberraciones racionalistas analizadas, condenando a muerte a seres humanos por no concebirse a sí mismos. Y no llega hasta ahí su locura, sino que en nuestro Congreso se trataba un proyecto de ley con el objeto de despenalizar el infanticidio,[5] asesinando sistemáticamente ahora a niños por no bastarse a sí. Mas los irreflexivos positivistas no parecen entender que desde muy temprano y ya durante todo el embarazo hay una vida con raíces y sentimientos. En una entrevista Salvador Dalí dijo que recordaba episodios de su vida intrauterina, citando a Giacomo Casanova y al mismo Sigmund Freud, a quien conoció, como otros casos de hombres que tuvieron las mismas vivencias en la panza de su madre. Sería redundante argüirles que muy temprano los bebés y párvulos adquieren conciencia de sí, de hecho yo recuerdo una vez que mi mamá me cambiaba el pañal, y otra cuando apenas podía caminar, en que emprendí una aventura por un pasillo oscuro que entonces me parecía muy largo, que terminó con mi cara en el suelo, dos dientes menos y mi llanto pidiendo socorro. 
El terrorífico atentado contra las vidas más primeras tiene hoy espantosas señales de inhumanidad. En España, ante la inminente venida al mundo de niños con síndrome de Down se les cuestiona a los futuros padres si prefieren que tales vidas nazcan o se supriman, disimulando muy mal el objetivo nazi de purificación genética. No es irrazonable deducir que con tanta amplitud para el exterminio de seres humanos indefensos, terminarán cayendo en la trampa otros sectores débiles como ancianos y quienes padezcan diversas enfermedades. Y más aun: ¿El menosprecio burocrático de vidas no vividas, no manifiesta que muchas de las existentes en el mundo tampoco valen la pena? 
Antiguamente regía la teoría de la animación de los teólogos, en que primaba el alma, estableciéndose cuándo ésta se insuflaba en hombre y mujer, pero hoy tenemos la teoría de la anidación o la de la actividad cerebral, en que lo primordial es el tiempo de la existencia o el cerebro. Mas ¿quién ha dicho que la vida vale por esos supuestos contingentes? ¿Quién ha establecido que un discapacitado intelectual no puede honrar la vida más que uno que goce plenamente de su capacidad? No estoy aquí anulando el valor de la razón, de hecho san Agustín, citado por santo Tomás en la Suma Teológica, dijo: Dios ama todo lo que hizo; y de esto, ama más a las criaturas racionales; y de éstas, ama más a los que son miembros de su Unigénito. Y a su Unigénito lo ama mucho más todavía. Mas esa racionalidad ha de ser la que le permite al hombre valorar toda la creación y venerar así al Creador, fines que en absoluto están vedados a quienes padecen síndrome de Down, sino que muchas veces los mismos podrían enseñarnos a hacerlo. Fray Luis de León en De los nombres de Cristo lo expresa muy bien: Y veremos que así como ellas (las estrellas) se humillan y callan, así lo principal y lo que es señor en el alma, que es la razón, se levanta y recobra su derecho y su fuerza, y como alentada con esta vista celestial y hermosa, concibe pensamientos altos y dignos de sí, y, como en una cierta manera, se recuerda de su primer origen, y al fin pone todo lo que es vil y bajo en su parte, y huella sobre ello. Y así, puesta ella en su trono como emperatriz, y reducidas a sus lugares todas las demás partes del alma, queda todo el hombre ordenado y pacífico. 
 Jesucristo se le apareció una vez a la vidente de la Virgen de San Nicolás cuando pedía por los enfermos, y el Señor le dijo: Sabes que nada quito, sabes que todo me doy, sabes que mis palabras son "Dad y os daré". Rotundo.

  [1] Juan Carlos Onetti escribió al respecto: Cuando uno escribe se está trabajando en la inconsciencia y lo único que importa es escribir. 
 [2] No hace falta decir que esto no es privativo de escritores, y ni siquiera de artistas… 
 [3] Un ejemplo de esta insensatez es Miguel de Unamuno, que dijo que, a pesar de que se proclamaba cristiano, no estaba tan seguro de la existencia de Dios como de que dos más dos es cuatro. Sin palabras. 
 [4] El 16 de octubre de 2010 nació en Estados Unidos un bebé de un embrión congelado durante 20 años, siendo el primer caso en que ocurre después de tanto tiempo. 
 [5] El 9 de septiembre de 2010 la Cámara de Diputados argentina aprobó ley que impone “prisión de seis meses a tres años a la madre que matare a su hijo durante o luego del nacimiento mientras se encontrare bajo la influencia del estado puerperal”, lo que equivaldría prácticamente a la despenalización del filicidio.

domingo, 19 de agosto de 2012

EN BUSCA DEL ÁRBOL GENEALÓGICO: MI BISABUELO “EL GRINGO”


Procederé a referirme a un ancestro materno que no solo yo jamás conocí, sino tampoco mi madre, sin embargo charlando con una de mis tías me comunicó importantes datos sobre su origen y proveniencia. Era un hombre de mediana estatura, ario e italiano, se apellidaba Oronado, y tenía ojos bien celestes y era bien rubio, en contraste no solo con mi bisabuela, su señora esposa, a su vez bien morena y alta, sino también conmigo y con casi toda su descendencia. Él tuvo dos hijas y un hijo varón, entre las primeras figura mi abuela; ambas eran mujeres arias, blancas y matronas, que además eran bastante más altas que su padre; y el tío abuelo Oscar, que murió joven a causa de una penosa enfermedad y a quien tanto mi tía como mi madre prodigaron cuidados. En cuanto a mi abuela, a quien frecuentaba de niño pero que murió cuando yo tenía diez años debido a su adicción al cigarrillo, el abogado con el que he trabajado hasta hace un tiempo me comentó que ella era muy pero muy radical, y que fue íntima amiga de un tal Domingo Vercellone, un personaje del radicalismo de Río Primero que fue juez de paz aquí, en consonancia con la trayectoria tan radical de nuestro pueblo. Mi bisabuelo materno huía seguramente de la Primera Guerra Mundial, estando entre los primeros inmigrantes de nuestro país. De mi tía abuela Irma, mayor un año que su hermana, mi abuela Irna, con la cual tenían un gran parecido, y que probablemente aún viva, no tengo más noticia de que viviría en un pueblo llamado Sastre de la provincia de Santa Fe. Sé ahora también que mi tía abuela Irma tuvo también hijos, entre ellos una mujer que siempre vivió con ella llamada Rosa, y un hombre que fue chofer de colectivos en Córdoba, quien a su vez tuvo tres hijas, de las que me entero que estudiaban en la UNC como yo, y un hijo, este último nació rubio y de ojos celestes, y sus rasgos no tienen más antecedentes que el de mi bisabuelo, el Gringo

sábado, 14 de julio de 2012

EL OBISPADO FAMILIAR Y MI PARENTESCO CON EL ARZOBISPO CARLOS ÑÁÑEZ

Fui hace unos días a casa de mi abuela, una señora bastante coqueta de 78 años que siempre me pareció que me quería menos por verme medio lelo; pero no tengo nada que envidiarle a García Márquez, ya que como la mujer que inspiró a la matrona de Cien años de soledad, mi abuela es lenguaraz como pocas y me ha inspirado estas letras tras una plática donde me reveló muchas cosas.
Mi abuela tuvo cuatro hijos aparte de mi papá, y vive recluida desde que su única hija mujer murió hace varios años mientras dormía sin que nunca supiéramos qué le había pasado. Le pregunté a mi abuela cuándo entró Omar, uno de mis tíos, a trabajar en la Casa de Gobierno de Córdoba y me dijo que entró con los radicales en 1983 siendo el gobernador entonces el Dr. Angeloz, hablamos también del senador nacional Luis Juez, jefe del partido opositor al gobierno provincial actual, partido creado en torno al mismo senador Juez y que mi tío sigue ahora apartándose de la tradición netamente radical de la familia de su madre. Le hablé también de la familia del que conocemos como mi tío Titi, quien muy joven se fue a vivir a Buenos Aires, platicamos sobre su trabajo en una empresa de la construcción, de cómo estaba la tía Rosita, la prima Fabi que estudia actuación con Soledad Villamil, de la visita que les hice hacía exactamente un año, etc. Y finalmente hablamos de mi papá. Inquirí sobre por qué él se apellida Brandán siendo que el apellido del abuelo paterno de papá era Almada, y la abuela me contó que mi abuelo, el padre de papá, era en realidad hijo natural, es decir hijo biológico solo de la madre, de quien extrajo el apellido. Le pregunté a mi abuela también sobre mi ascendencia paterna, y me dice que no hay Brandán por parte de papá en Río Primero. Que ella, mi abuela, es de apellido López, y que mi bisabuelo era don Ramón López, y mi bisabuela doña Baldomera Melo. Me contó que la familia de su mamá tiene hondas raíces en el pueblo. La conversación realmente no tuvo ningún desperdicio y en ella me entero que tuvimos dos miembros de la familia en lo alto del clero cordobés:
–Acá en Río Primero sus parientes por parte de madre son Melo, ¿hace cuánto que están? –es mi pregunta inicial.
–Son muy viejos y están entre las familias fundadoras del pueblo. Mi papá, Ramón López, era de Cañada de Machado no de acá.
–Sé que ambos vivieron mucho tiempo.
–Sí, 93 años mi papá y 83 años mi mamá.
–Yo los llegué a conocer incluso, eran mis bisabuelos.
–Claro.
–Vio las cosas que cuenta el papi, ¿conoce al arzobispo de Córdoba, Carlos Ñañez?
–Sí, él es hijo de una prima hermana de papá, la madre del arzobispo era prima hermana de papá, sus abuelos eran de Río Primero.
–¿Y cómo se llamaban los abuelos del arzobispo?
–Eran de apellido López. La madre del arzobispo se llamaba Manuela. A él no lo conozco la verdad.
–Yo sí, cuando hizo la confirmación mi hermana ahí estaba el arzobispo.
–Sabés algo, yo también hice la confirmación con alguien del obispado de Córdoba, Mons. Manuel Norberto López, hermano de mi abuelo.
–¡Cuántas personas en el obispado parientes nuestros! –exclamo.
–Nosotros le decíamos papá tío, era hermano de mi abuelo, del padre de papá. Yo era chica y me confirmó él, hace muchos años que ha muerto; vivíamos en Cañada de Machado, cuando murió nos heredó muebles a los sobrinos y papá trajo camionada de cosas, no así las casas que tenía que las dejó para el obispado.
–Mire qué bien. Quién iba a decir que íbamos a tener tantos parientes en lo alto del clero.
Respecto de Mons. Ñáñez, le digo que me parece extraño que sea rubio y de ojos celestes cuando nosotros somos todos morochos, y mi abuela me explica que esos rasgos los debe haber sacado de la familia de los Ñáñez.
–Un hermano de la madre del arzobispo venía todos los veranos y nosotros le decíamos tío Manuelito –me comentó también.